¿Cuántas veces más?

En el siguiente número de teléfono, ¿cuántas veces más hay unos que ceros?

OOO 111 111 111

Si tu respuesta ha sido tres, es incorrecta. La respuesta correcta es dos. Cuenta bien. ¿Cuántos ceros hay? Tres, ¿verdad? ¿Y cuántos unos? Nueve. ¿Entonces? ¿Nueve es tres veces más que tres? ¿O quizá nueve es tres veces tres, pero tan solo dos veces más que tres?

Me he dado cuenta hace poco de que esta expresión “tantas veces más” se utiliza incorrectamente. Quizá la llevo utilizando mal toda mi vida, pero ahora me empieza a rechinar. ¿Tendrá que ver con esta sociedad que le profesa tanta aversión a las matemáticas y a las ciencias?

El truco está en ese “más”. Más significa más. Se ve claro cuando se reduce a lo absurdo la pregunta. En el número 10, ¿cuántas veces hay más unos que ceros? La respuesta obvia es que hay cero veces más unos que ceros. Entonces, en este número: “110” no puede haber dos veces más unos que ceros, sin pasar por el estado de “una vez más” unos que ceros.

He encontrado varios artículos gracias al Corpus de Molino de Ideas en el que se pueden leer varios ejemplos de lo que digo. Aquí se dice “los mayores de 65 años son dos veces más rotundos en oponerse al enlace -un 39%- que los jóvenes de hasta 24 años, un 20%.” Las cursivas son mías. Teniendo en cuenta que es una aproximación, consideran que 40% es dos veces más que 20%. Y en este otro “La obesidad extrema es dos veces más alta entre las mujeres (7%) que entre los hombres (3%).” Más de lo mismo.

Aunque nos entendamos, esta confusión puede llegar a tener consecuencias catastróficas, sobre todo si alguien la aprovecha en su favor. Te apuesto dos veces más de lo que me apuestas tú, y al final le acabas dando solo el doble. O cuando en las noticias digan que cierto producto cuesta diez veces más que el año anterior, en realidad se referirán a que cuesta nueve veces más, lo cual, es un verdadero alivio.

¿Cuántas veces más vamos a seguir diciéndolo inadecuadamente?

6 comentarios en “¿Cuántas veces más?

  1. Muy bueno. Un error menos frecuente pero no raro con la misma estructura es decir que si lo que valía 100 ahora vale 300, la inflación fue del 300%.
    Otro error muy frecuente de la misma estructura y que ya charlamos, es decir “te lo vuelvo a repetir”, cuando se dice algo por segunda vez. Si te lo vuelvo a repetir, te lo digo por tercera vez. De paso, no es una redundancia, como suele decirse; simplemente es una expresión que significa algo distinto de lo que se quiere decir.
    Una estructura diferente pero emparentada ocurre cuando le debo dar la misma cantidad de caramelos a cada uno de dos chicos, y por error le doy dos más al primero. Para corregir el error, cometo el error de decirle al primero que le de los dos caramelos al segundo.
    Muchos errores del habla consisten en referirse a un elemento que interviene en el discurso, pero no es el elemento al que uno quiere referirse. El del artículo es un caso: 9 es más que 3, y es tres veces 3, pero no es tres veces más que 3. Es decir, el “más” describe bien la situación, pero referido al 9, no a las veces.
    Estos errores de predicar algo de una cosa cuando lo correcto es predicarla de otra, ocurre con las muy frecuentes expresiones “precio caro”, “velocidad rápida”, “temperatura caliente”, “distancia lejana”, y muchas otras.
    Algo que no me gusta nada, pero que es más discutible, son los predicados como “lo recordaba con sereno placer”. Para mí (pero es opinable), el placer no puede ser sereno ni dejar de serlo. Diría, menos pretenciosamente, y con más sencillez, “lo recordaba con placer y serenidad”.

    1. ¡Vaya, esto da para muchos artículos!

      Para lo de repetir tengo yo una broma para hacer entender a la gente que es decir “Te lo pito y te lo repito”.

      También está lo de “subir arriba”, “bajar abajo”, “salir fuera” y “entrar dentro”.

      Gracias por el comentario, un saludo.

  2. OH POR DIOS
    yo de niña ya me andaba con mis dolores de cabeza porque la gente decía “dos veces más” para decir el doble, y yo (pues como era chiquita) pensaba que YO era la tonta que no entendía bien, porque para mi era evidente que “dos veces más” es 3:1 y no 2:1

    n kdfjbkjfsd vgf vsv ; ; lo mismo me pasaba cuando decían “de hoy en 8 días” y en realidad eran 7

    todo esto me causó SEVEROS problemas en matemáticas, me confundía el significado de 1 y 0 ;~~; de hecho esto no se me aclaró hasta muuuucho después, como hasta los 12 años DX y claro que yo podía hacer operaciones matemáticas como los otros niños, pero me costaba mucho trabajo decir si había 2, 3 o 4 días entre el lunes y el jueves… es decir, contar me parecía confuso ;~;

    siempre he prestado mucha atención al uso de las palabras, y ciertamente no soy específica todo el tiempo, pero al menos si cuando explico… desde kinder las explicaciones de mis padres y maestros me parecían confusas, y poco a poco me he dado cuenta que SÍ lo eran, sus malditas mañas al hablar me causaron cofusiones y malentendidos por años~~

    1. Me alegra que coincidamos en esto. A lo mejor nadie lo entiende pero hay una especie de acuerdo tácito y no se atreven a decir nada.

      Con lo de los días me pasa exactamente igual. Desde el día 3 hasta el día 7 no hay 4 días (7-4=3) sino que hay 3, el día 4, el día 5 y el día 6.

      ¡Qué importante es el buen uso de las palabras!

  3. Sono, somos almas un poco gemelas. De tener tu mail, te mandaría un mail. Tu mail merece 10 (no UN CERO). Ah! con permiso, uno se da cuenta DE algo, así que se da cuenta DE que SI.
    Otro trauma infantil: en Buenos Aires, la numeración de los edificios va de a 100 por cuadra. Asi que nunca supe cuál esquina es la calle Ike al 1500 (1501 o 1599?). También me hacía unos líos bárbaros para recordar cuál era la tardecita y cuál la nochecita. ¡Qué bueno es ser grande y saber mucho!
    Un saludo afectuoso.

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