Imperativo de voluntad

Una compañera me enseñó un artículo que estaba escribiendo con notas al margen escritas por su tutor. Este utilizaba una perífrasis verbal muy curiosa que bautizo como EL IMPERATIVO DE VOLUNTAD (con voz de producto innovador). En serio, es que no sé cómo buscar sobre él ni sé si existe oficialmente. Lo que ponía era esto:

Camila, quieres cambiar este apartado.

O:

Camila, quieres modificar estos datos sobre la belleza del mapache.

“Quieres” + verbo en infinitivo. Sin interrogantes. Sí, sí, sin interrogantes. Supongo que su tutor trataba de suavizar el tono, por no poner “cambia eso” o “modifica aquello”, pero tampoco quería que fuese una pregunta, porque realmente quiere que se corrijan las cosas. Y aunque lo entiendo, no puedo evitar pensar en que esta perífrasis verbal altera tu voluntad: no te dice lo que tienes que hacer, te dice lo que QUIERES hacer. Después de leer esas notas, me imaginaba a Camila como un autómata diciendo “quie-ro cam-biar es-te a-par-ta-do”.

yoda_quiere

Días después, mi teléfono en portugués, ante mi impaciencia porque pulsaba teclas mientras se encendía, plasmaba en la pantalla “quere esperar”. Y quise esperar.

Esto que leéis aquí puede ser la herramienta definitiva para esos favores cotidianos: “quieres atender tú a este cliente apestoso”, “cariño, quieres traerme una cerveza” o “papá, quieres dejarme dinero para salir que hay un señor cobrando en la puerta”.

Así que, por favor, queréis usar este poder con responsabilidad.

Aunque, por otra parte, usando esta perífrasis se evita el infinitivo por imperativo, por cierto, tema de la entrada con la que inaugurábamos este blog hace mil años.

Un comentario en “Imperativo de voluntad

  1. En inglés existe algo parecido, pero creo que sólo sirve para dar consejos. Es rollo: Si quieres que se cuezan los macarrones, quieres encender el fuego. No sé si tiene algo que ver, pero ahí queda.

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