Archivo de la etiqueta: español

Segundo Festival Internacional de las Lenguas

Por segunda vez en Reino Unido, tendrá lugar el fin de semana del 17 al 18 de marzo el “Festival Internacional de las Lenguas” en Sheffield.   En él, voluntarios de todas partes del mundo darán una clase introductoria sobre su lengua materna. Este año se tratarán:

Diversas lenguas europeas: inglés (y sus variedades), español (y sus variedades regionales), gallego, francés, alemán, griego, holandés, eslovaco, búlgaro, ruso, rumano, finés, lituano, letonio, checo, polaco, entre otras.

Lenguas asiáticas: varios dialectos de chino, japonés, malayo, koreano, mongol, tailandés,  indonesio, hindú, bengalí, nepalí, guyaratí, urdu, sánscrito, etc.

Lenguas de Oriente Medio:  hebreo, varios dialectos de árabe, farsí, turco y kazajo.

Lenguas habladas en áfrica:  suajili, yoruba, kikuyu, igbo, hausa, mandinga y afrikáans.

También habrá clases de esperanto, braile y lenguaje de signos anglosajón, así como clases de caligrafía china, coreana, mongol, hebrea, sánscrito, ruso y árabe.

Yo también participaré dando una presentación sobre la lengua gallega.

Si os encontráis en Inglaterra por esas fechas os recomiendo este evento, porque realmente merece la pena. De todas formas este año trataré de grabar alguna en vídeo. Así que si estáis interesados en alguna lengua en particular dejadme un comentario y haré lo posible para filmar dicha clase.

http://www.thelanguagefestival.co.uk/

Las palabras más musicales

¿Cuántas palabras se puede formar en español con las notas de la escala musical? Además de las propias siete notas (Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si) he encontrado las siguientes:

DoDo, ReDo, ReSol, ReLaMí, ReLaMiDo, ReSiDo, MiDo,  SolDó, SolFa, LaDo, LaMí, LaMiDo y SiDo.

Y otras más que no se pronuncian exactamente igual por tener una erre suave o dos eles consecutivas.

DoRe, DoRé,  ReSolLaDo, ReSolLaRe, MiRe, MiRé, MíReLa, SoLa y SoLaDo.

Y si añadimos el pronombre átono la al final de los verbos apropriados podemos formar unas cuantas más:

RéDoLa, ReLaMiLa, MíDoLa, MíReLa, SolDoLa, LaMiLa.

Algunas quizá son un poco arcaicas y rebuscadas, ¿no?

Imaginaos el poder escuchar al piano frases tan melodiosas y carentes de sentido como:

Si MiDo Mi DoDo ReLaMiDo, Mi LaDo SolDó La SolFa.

Sucusumucu

Pues no, no es una broma. Esta palabra está admitida por la Real Academia Española y probablemente sea la única palabra en español con cinco ues.

La verdad es que su uso está restringido a la expresión a lo sucusumucu, que en Colombia, Cuba y Puerto rico significa a la chita callando, es decir, calladamente, con disimulo.

Os dejo, para que podáis expandir su utilización a otros países hispanohablantes con el mero afán de asombrar a vuestros amigos o de entretenerlos con algún acertijo lingüístico con esta palabra, y yo me voy a lo sucusumucu

Faltando a clase

Proviniendo de un pequeño pueblo (pese lo que le pese a sus habitantes, que insisten en que es una ciudad) de la comarca del Salnés en Galicia (y ya no digo más, que para eso utilizo seudónimo), desde pequeño hasta que llegué a la universidad siempre que faltaba a clase (que no se entere mi madre) tenía claro lo que estaba haciendo: fanar.

Pero cuando llegué a la universidad, y me encontré a gente procedente de otras partes de Galicia, descubrí todo un mundo de posibilidades, en cada sitio llaman de forma diferente a esta innoble acción de no ejercer el derecho a la educación (o, según como se vea, de ahorrarse el soporífero sermón del poco didáctico profesor de turno). Para unos era latar, para otros colgar y para otros copar, según la región de la que vinieses.  Probablemente provengan del gallego hablado en estas zonas, pero nunca encontré un verbo en castellano que me satisficiese tanto como estos.

Lo de hacer pellas, hacer novillos siempre me pareció de la época de mi abuela, aunque quizá se siga usando en otras partes. Además, ¿por qué usar varias palabras en vez de tener sólo un verbo que indique por si solo fumarse las clases?

Investigando por interné (como a mi me gusta decir) leí otras versiones, como hacer campana (en Cataluña), hacer pira o piras (en Asturias y País Vasco), hacer fuchina (en Valencia), etc. pero ninguna me convence totalmente, salvo quizá la versión modernizada para fans de Prison Break: hacer la de Michael Scofield.

¿Y vosotros cómo decís saltarse las clases? Para criticar a otros que lo hacían, claro. Todos sabemos que los lectores de nuestro blog son muy responsables y jamás hicieron tal cosa.

Un español optimizado 2, o como partir de una lengua y acabar inventando otra

Como ya me comentasteis sobre mi experimento tratando de optimizar el español aprovechando todos los monosílabos, esta lengua, salvo por los sonidos ya no tendría nada de parecido al español. Entonces ¿por qué hago una segunda parte? ¿Es que hago oídos sordos y lo quiero optimizar más? Pues la verdad, es que puse el índice “2” sólo para seguir el filón del anterior artículo, pero aquí me alejaré todavía más del español hacia una nueva lengua inventada.

Pensando y pensando me di cuenta de que quizá con la variedad posible de sonidos pronunciables en español, se podría llegar a crear una lengua totalmente formada por monosílabos. ¿Cómo? os preguntaréis, ¿cuál es la letra pequeña? Pues esto se podría conseguir, pero con un gran coste, perder la flexibilidad en el orden de las palabras en una frase. Sí, sé que ése es uno de los pilares de la sintaxis española. Pero este idioma ya hace mucho tiempo que no es español. Esta lengua requeriría un orden rígido para colocar sujeto y predicado dentro de la oración y lo mismo para los complementos, sintagmas y sus formantes. De tal forma, se podrían reutilizar los mismos monosílabos para sustantivos, adjetivos, adverbios, conjunciones, etc. Y con suerte, al multiplicar llegar a tener tantas palabras como conceptos.

Sería un poco difícil de aprender con tantos homónimos, no lo niego. Pero pensad en las ventajas a la hora de twittear.

Otra posibilidad, que daría más juego al asunto, sería admitir los bisílabos, pero sólo para formar palabras derivadas o flexionadas. Es decir, utilizar una serie de terminaciones para indicar plural, el género, o incluso si se trata de un verbo, adjetivo o adverbio derivados de un determinado sustantivo.

Ahora solo queda hacer la lista de palabras posibles y asignar a cada una su significado.

Ahora la pregunta es: ¿Vale la pena inventarse y aprenderse una nueva lengua sólo para aprovechar todas las posibles palabras cortas? Pues la verdad es que NO. Pero bueno, al fin y al cabo, esto no es más que un juego.

Latinos y Germanos II: aprendiendo lenguas germánicas

Como decía mi profesora de alemán: ” es más probable que cualquier español sin estudios entienda a un médico alemán que que un alemán le entienda”. Si bien esto es una exageración, refleja un hecho importante, en alemán y también en inglés, las palabras de un registro más culto tienden a ser de origen latino.

Esto es ventajoso para nosotros, los hispanohablantes, ya que, aunque nuestro dominio del inglés no sea muy alto, es fácil que entendamos artículos académicos, clases universitarias o conversaciones con gente de alto nivel lingüístico. Desgraciadamente, sin embargo, en la mayoría de ámbitos usar estas palabras puede llevar a que no nos entiendan o a que piensen que no sabemos bien el idioma (aunque sean correctas y de un registro más elevado).

Esto puede ocurrir cuando, por ejemplo, en una conversación coloquial decides usar el verbo de origen latino en inglés en vez de el phrasal verb correspondiente, simplemente porque a nosotros nos resulta más natural usar una palabra que también existe en nuestra lengua materna.

La gota que colmó el vaso de mi paciencia y me llevó a escribir esto ocurrió el otro día, cuando una amigo dice “It’s very cold” (hace mucho frío), a lo que yo le respondo “Yes, it’s gelid!”. Porque para mi gélido es una palabra normal, pero para el inglés medio es una palabra tan poco frecuente que ni la conocen, y si no utilizas chilly pensarán que no sabes el idioma. Y lo que no saben es que ambas, tienen el mismo origen etimológico protoindoeuropeo.

En fin… ¡Qué paradojas!

El alfabeto polaco y el bug del español

Estando yo toda la semana pasada en Polonia con unos amigos locales, aproveché para aprender las frases más usuales en polaco. Aparte de sorprenderme la cantidad de sonidos que tiene esta lengua, lo que me rechinaba era la cantidad de consonantes que utilizaban para escribir sus palabras. Esto es consecuencia de lo primero, tienen tantos sonidos consonánticos, que para representarlos tienen que recurrir a dígrafos (ch, cz, dz, dź, dż, rz y sz). Pero, por otra parte, para otros sonidos tienen letras propias en su alfabeto (ą, ę, ł, ń, ś, ź, ż).  Lo cual me parece un poco incoherente, porque si han inventado 7 signos nuevos para estos últimos, ¿por qué no hacer lo mismo para los 7 anteriores, en vez de representarlos como dos consonantes juntas? En fin, serán cosas de la tradición y la historia.

Preguntarme esto, me llevó a plantearme lo mismo en español. Hasta aún recientemente la che (ch) y la elle (ll) eran consideradas por la Real Academia, letras por derecho propio en nuestro alfabeto. Opino que deberían seguir siéndolo, ya que si en nuestra lengua se lee como se escribe, deberíamos tener una representación para estos sonidos. Pero, aún diría más, después de observar el caso del polaco, ¿por qué no tener un único signo para ch y ll? Además, esto tiene la siguiente ventaja, que elimina el bug del español, la única palabra conocida que no se puede escribir, ya que, entonces, la doble ele de salle se pronunciaría como dos eles y no como una elle.

Por casualidad hace unos días me topé con que mi propuesta ya existía hace unos cuatro siglos, el ortógrafo español Gonzalo Correas (Korreas), que abogaba por una ortografía puramente fonetista (cada fonema debe corresponder un grafema de modo biunívoco), ya se había inventado unos signos para estas letras (entre otros cambios). Aquí podéis ver un extracto de su Ortografia Kastellana nueva i perfeta (1630):