¿Existe una palabra para eso? Carraña.

Hay palabras que son útiles de vez en cuando. Otras, lo son casi todas las semanas. Existen unas pocas que son necesarias todos los días. Y por último, están las imprescindibles, que todos deberíamos conocer y sin las que no nos podemos referir a cuestiones fundamentales para la vida.

Entre estas últimas, se encuentra sin duda “carraña”.

¿Cómo? ¿Que no sabes lo que es? Ahora ya no me sorprende, pero sí lo hizo cuando me enteré de que no todo el mundo puede utilizar este vocablo y lo que ello implica.

Carraña es un moco seco. De esos más oscurillos y duros que se esconden en nuestras fosas nasales. O por lo menos, lo es para la mayoría de los habitantes del sur de Galicia. Mi descubrimiento surgió a partir de una conversación sobre una pesadilla que había tenido una vez de pequeño en la que había una montaña de carrañas en mi casa. Nadie de los que me escuchaban sabía lo que era carraña.

Resulta que se trata de un regionalismo portugués. Por eso, seguramente, solo es conocido en ciertos lugares de Galicia. Carranha contiene la partícula ranho que significa “moco”.

Lo peor de todo es que si alguien siente la necesidad de referirse a las carrañas y busca en la RAE se encontrará nada más y nada menos con el término ALBONDIGUILLA. ¿A quién demonios se le ocurrió? ¿Quién puede comer albóndigas después de eso? La definición que trae es “Pelotilla de moco seco.” ¿A que pelotilla suena fatal ahora también?

Además, existen palabras derivadas de carraña. A una persona repelente o quisquillosa se la llama carrañosa, carrañuda o se dice que es una “carrañas”.

Hay una variante que me comentó un amigo de Laracha. Allí dicen “carocha”.

¿Y tú? ¿La habías oído alguna vez? ¿Conoces alguna variante? ¿Cómo podías vivir hasta ahora sin conocerla?

Gracias a todos los que me ayudaron con la investigación, menciones especiales para María, mi hermana, Adrián Costa, por repetirme por k-ésima vez la palabra “carocha”, Iago Gómez por encontrar “carranha” en el diccionario portugués y Xiana Díaz por explorar en tierras lejanas.

17 comentarios en “¿Existe una palabra para eso? Carraña.

  1. en mi casa se llaman caquitas de la nariz, y me madre cuando nos metíamos el dedo en la nariz de pequeñas nos decía “¿Qué? ¿Estás limpiando el salón? ¿Hay baile esta noche?” o simplemente “¿Hay baile?”

  2. Recuerdo haberles llamado en mi infancia “loros”, por su color similar al de los loros tricahues, aves bastante comunes en Chile, zona donde vivo.
    Y sí, como todo niño, los hacía bolitas y veía qué tan lejos podía lanzarlos.

  3. Efectivamente. Yo soy de la comarca de A Limia en Ourense, y ese es el uso que se le da a la palabra “carraña”. De ahí surgen derivados como “carrañento”: algo malo, sucio y chapucero.
    Un saludo

  4. Novedoso resulta el termino -jamás lo había escuchado-, y un tanto más inquietante -pues no es a raiz de una charla propia o ajena, o el resultado de una lectura concienzuda, esta y aquella “reales.”- cuando un personaje en un sueño la recitaba: “Dadme la carraña…” Se refería a devolver unas monedas que no billetes. Es decir, aquel dinero que aveces es despreciado irracionalmente: utiles en aquellos casos donde se quiere recompensar un favor, como es el caso de las propinas; o cuando se espera aliviar cargas cotidianas a cambio de nada. Me refiero a las limonas, etc. En fin, aquello que se guarda en monederos y que es objeto de otras calificaciones: “sencillo, suelto, etc. Tal vez…

  5. Hola! Estoy buscando carraña y sólo he encontrado esta entrada. En Aragón, carraña no tiene nada que ver. Carraña es lo que te daría por ejemplo al arañar la pizarra o una tiza. Pensaba que todos lo usaban para eso, la verdad es que no sé qué palabra hay en español para decir eso.

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