Todas las entradas de: pgrande

Refranero 2.0 (I)

Los refranes son esos pequeños fragmentos de sabiduría humana acumulada y transformada en una pequeña frase con mucha sonoridad. A pesar de su intemporalidad, a las nuevas generaciones quizá le suenen arcaicas algunas palabras que aparecen en ellos. Así pues, es labor de todos darle un toque más actual a los refranes con el Refranero 2.0.

Así va a funcionar: plantearemos regularmente situaciones que la vida moderna nos brinda a diario y trataremos de sacar entre todos uno o varios refranes sobre cualquier parte del texto. Se pueden copiar fórmulas de refranes tradicionales o ser totalmente originales tanto en forma como en fondo.

Por favor, no se lo tomen en serio. Esto no es más que un ejercicio de creatividad y entretenimiento.

Este es el caso:

Pablo se levanta como cada mañana y lo primero que hace no son sus necesidades. Bueno, en cierto modo sí, pero unas necesidades más modernas: revisa todas sus páginas favoritas ávido de novedades. Una vez ha llegado a la última, decide volver a empezar, no vaya a ser que ya hayan actualizado la primera. Así pierde gran parte de la mañana y cuando se da cuenta, ya es tarde para desayunar y su vejiga está a punto de estallar.

Para romper el hielo, pondré un ejemplo:

Más vale desayuno y meada, que la mañana en internet desperdiciada.

¡A ver que más se nos ocurre!

Haz clic aquí para leer el siguiente artículo del Refranero 2.0

Makgufis 44

makgufis

Si va Satanás caminando por la calle vestido de mod la gente dice… ¿VA DE RETRO?

Gracias a Dr. Fleming por el aporte.

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Anagramas fonéticos

Un anagrama es una palabra o frase que se forma por la alteración del orden de las letras de otra palabra o frase, en la misma cantidad. El clásico «jamón monja» que tanto nos divierte de pequeños es un ejemplo de esto.

Ahora que estoy metido un poco más en el mundillo del Scrabble sé que los expertos recomiendan anagramar siempre que podamos para coger agilidad. Así que, sin querer, empiezas a ver «pósters» en los postres y «paso» hasta en la sopa. El otro día me descubrí a mí mismo leyendo la palabra «estoque» como «escote», creyendo que había anagramado correctamente. Pero no, no tienen las mismas letras, aunque sí los mismos sonidos. Para que luego digan que pensar en sexo cada pocos segundos no es productivo. Ese estoque escotado me llevó a indagar sobre los recién bautizados anagramas fonéticos.

Un anagrama fonético es un anagrama pero en el que en vez de modificar el orden de las letras se hace lo propio con el orden de los fonemas. No sé demasiado sobre el lenguaje técnico de fonética así que simplemente decidí clasificar las letras en grupos que pueden dar lugar a anagramas fonéticos, con ejemplos:

  1. B, V y W.               CAVA / BACA
  2. G y J.                      GIMO / MIJO
  3. H y nada.              HOLA/ LOA
  4. I e Y.                      LEY / HILE
  5. Y y LL.                   OYEN / LLENO
  6. K, Q y C.                 ESTOQUE / ESCOTE
  7. C y Z.                       TIZA / CITA
  8. X, KS, CS y QS.     EXARCA / ACERCAS
  9. R, RR.                       SOCORRO / ROCOSO (gracias a Dani)

¿Me dejo alguna combinación? ¿Se os ocurre alguno? No vale usar palabras homófonas ;).

¿Cuántas veces más?

En el siguiente número de teléfono, ¿cuántas veces más hay unos que ceros?

OOO 111 111 111

Si tu respuesta ha sido tres, es incorrecta. La respuesta correcta es dos. Cuenta bien. ¿Cuántos ceros hay? Tres, ¿verdad? ¿Y cuántos unos? Nueve. ¿Entonces? ¿Nueve es tres veces más que tres? ¿O quizá nueve es tres veces tres, pero tan solo dos veces más que tres?

Me he dado cuenta hace poco de que esta expresión «tantas veces más» se utiliza incorrectamente. Quizá la llevo utilizando mal toda mi vida, pero ahora me empieza a rechinar. ¿Tendrá que ver con esta sociedad que le profesa tanta aversión a las matemáticas y a las ciencias?

El truco está en ese «más». Más significa más. Se ve claro cuando se reduce a lo absurdo la pregunta. En el número 10, ¿cuántas veces hay más unos que ceros? La respuesta obvia es que hay cero veces más unos que ceros. Entonces, en este número: «110» no puede haber dos veces más unos que ceros, sin pasar por el estado de «una vez más» unos que ceros.

He encontrado varios artículos gracias al Corpus de Molino de Ideas en el que se pueden leer varios ejemplos de lo que digo. Aquí se dice «los mayores de 65 años son dos veces más rotundos en oponerse al enlace -un 39%- que los jóvenes de hasta 24 años, un 20%.» Las cursivas son mías. Teniendo en cuenta que es una aproximación, consideran que 40% es dos veces más que 20%. Y en este otro «La obesidad extrema es dos veces más alta entre las mujeres (7%) que entre los hombres (3%).» Más de lo mismo.

Aunque nos entendamos, esta confusión puede llegar a tener consecuencias catastróficas, sobre todo si alguien la aprovecha en su favor. Te apuesto dos veces más de lo que me apuestas tú, y al final le acabas dando solo el doble. O cuando en las noticias digan que cierto producto cuesta diez veces más que el año anterior, en realidad se referirán a que cuesta nueve veces más, lo cual, es un verdadero alivio.

¿Cuántas veces más vamos a seguir diciéndolo inadecuadamente?

Se proclamaba allí…

…el fin del mundo, la salvación penitencial, la visión del séptimo día, el advenimiento del ángel, la colisión cósmica, la extinción del sol, el espíritu de la tribu, la savia de la mandrágora, el ungüento del tigre, la virtud del signo, la disciplina del viento, el perfume de la luna, la reivindicación de la tiniebla, el poder del conjuro, la marca del calcañar, la crucifixión de la rosa, la pureza de la linfa, la sangre del gato negro, la dormición de la sombra, la revuelta de las mareas, la lógica de la antropofagia, la castración sin dolor, el tatuaje divino, la ceguera voluntaria, el pensamiento convexo, el cóncavo, el plano, el vertical, el inclinado, el concentrado, el disperso, el huido, la ablación de las cuerdas vocales, la muerte de la palabra…

José Saramago, Ensayo sobre la ceguera.

Makgufis 42

makgufis

Si compraste unas cremas por millones de euros que hicieron que te surgieran nuevos rostros, ¿te SALIERON CARAS?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

De de dedo

Cuando estamos en un ambiente ruidoso o hablando por teléfono, no siempre es fácil entender lo que nos están diciendo. Podemos confundirnos una «p» con una «b» con mucha facilidad. Por ejemplo, si haces un pedido a una zapatería de unas botas, muchas veces acaban trayéndote unas potas, y en la pescadería pasa lo contrario. ¿Qué pasa si queremos aclarar la situación? Nos podemos cabrear mucho y gritar «¡BE!¡BE!¡BE!¡BOTAS!¡BOTAS!» y regar a todo el personal con nuestra saliva. O bien, podemos decir «b» de «Barcelona», así no hay confusión, porque casi nadie va ya a Parcelona.

El caso es que parece haber un consenso tácito y siempre se utilizan los mismos referentes: «d» de «dedo», «c» de «casa» y «l» de «Lugo». En cualquier concurso televisivo en el que sea necesario decir letras sueltas, todo el mundo dice lo mismo. Hay excepciones, el típico graciosete o pedante, puede decir «d» de «damasquinado».

Este problema de no entenderse puede ser más grave en algunos momentos en los que haya urgencia. Por eso, se han inventado los llamados alfabetos fonéticos o alfabetos por palabras, en los que cada letra tiene asociado un nombre mayor que puede ser entendido perfectamente y sin confusión. Cada palabra suele empezar con la letra a la que sustituye. El más famoso de estos quizá sea el alfabeto fonético de la NATO (North Atlantic Treaty Organization), en el cual, entre otras, la «f» se dice «Foxtrot» y la «b» «Bravo». Aquí se pueden consultar otros, como uno en español, en el que la mayoría de nombres de letras son nombres propios, como Zaragoza o Barcelona. Supuse que primarían las palabras cortas para una mayor rapidez, pero parece que no es así.

Este es mi propio alfabeto por palabras improvisado:

  • A – Arácnido.
  • B – Bismuto.
  • C – Camiseta.
  • D – Dado.
  • E – Ensalada.
  • F – Farolillo.
  • G – Gusi.
  • H – Hola.
  • I – Índigo.
  • J – Jopelines.
  • K – Kilo.
  • L – Lelo.
  • M – Mico.
  • N – Nanai.
  • O – Orondo.
  • P – Pupitre.
  • Q – Queso.
  • R – Rabadilla.
  • S – Siseo.
  • T – Tonto.
  • U – Umbra.
  • V – Vino.
  • W – Wolframio.
  • X – Xilema.
  • Y – Yoyó.
  • Z – Zoquete.
Yoyó orondo mico orondo camiseta orondo.