Es necesario que haya rigor científico en los artículos periodísticos y de divulgación. Es inaceptable que alguien escriba gramos como “grs.” o “gr.” o cualquier otro tipo de aberración similar. Sin embargo, existe un error que se repite muy a menudo, que no considero tan grave por lo que explicaré a continuación.
Se trata de las expresiones referidas a años luz como medida de tiempo. A un nivel básico, se trata de una medida de distancia, que recorrería la luz durante un año. En muchos artículos periodísticos se puede leer que alguien tardaría 10 años luz en llegar a donde sea. Es erróneo, pues a nadie se le ocurriría decir que ha tardado 10 kilómetros en llegar. Pero más que una falta de rigor o desinformación, creo que forma parte de la economía de las palabras.
Por ejemplo, cuando alguien dice cuánto se tarda en ir desde Ourense hasta Madrid, habla de una media de 5 horas. ¿Se tarda 5 horas? ¿5 horas en qué? Depende de si vas en avión, en tren, en coche. De ahí se sobreentiende que es en coche. O cuando le dices a un colega que tardas 15 minutos en llegar a una plaza. Son 15 minutos andando, y calculas a partir de una velocidad media de caminar. Es decir, cuando alguien dice “5 horas en coche” en realidad está diciendo “5 horas a la velocidad media de un coche” o lo que es lo mismo “5 horas a 120 km/h (que ahora serán 110)”.
¿No podría ser, quizá, que cuando alguien, por ejemplo, un periodista, escribe que se tardan 3 años luz, en realidad se esté ahorrando la parte sabida por todos de “a la velocidad de la”?