¿Por qué los hijos de Superman son tan tranquilos? Porque son super-mansitos.
Este chiste juego de palabras que me contaron dio origen a la lista que viene a continuación. Bastó con buscar en el diccionario todas las palabras que empezasen por «per-» y divagar. Para ver las respuestas, que están escritas en color blanco, basta con pulsar y arrastrar el puntero a continuación de la pregunta. Se puede volver aún más interesante si se intenta adivinar qué palabra aparecerá:
- ¿Qué le suplican sus enemigos? SU-PERdón.
- ¿Qué es la kryptonita para él? SU-PERdición.
- ¿Qué fue a hacer a Santiago de Compostela? SU-PERegrinación.
- ¿Qué condimento usa más para la carne? SU-PERejil.
- ¿Por qué a veces no ayuda a la gente? Por SU-PEReza.
- ¿Dónde escribe? En SU-PERgamino.
- ¿Qué le viene a su novia todos los meses? SU-PERiodo.
- ¿A quién se comió su perro? A SU-PERiquito.
- ¿Por dónde observa a los villanos? Por SU-PERiscopio.
- ¿Qué joya valora más? SU-PERla.
- ¿Qué le pide su hijo para salir? SU-PERmiso.
- ¿Qué trazan a partir de él? SU-PERpendicular.
- ¿Qué busca en las relaciones sexuales? SU-PERpetuación.
- ¿De quién huye? De SU-PERseguidor.
- ¿Desde dónde observa la vida? Desde SU-PERspectiva.
- ¿Qué se lleva a los Juegos Olímpicos? SU-PÉRtiga.
Si 1 de cada 17 chistes que hago es bueno y me cargo un par de principios estadísticos, el próximo que se me ocurra va a ser la hostia.
