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El teorema de los monos infinitos

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acor9zzz Stu».,mkj

Si ponemos un número suficiente de monos tecleando aleatoriamente en una máquina de escribir (o en su defecto cualquiera de sus variantes modernas: ordenador, móvil, tablet, etc.) durante el suficiente tiempo llegarán a escribir las primeras 11 palabras y media del Quijote.

Pero, se puede demostrar matemáticamente que si el número de monos es infinito (o tenemos un mono inmortal) y están mecanografiando durante un intervalo de tiempo inifinito acabarían por escribir todas las obras literarias y otros textos de cualquier índole escritos y por escribir (incluidos los de este blog).

Pero aun diría más, como dijo Borges en su relato La torre de babel, que también explora la idea y que recomiendo encarecidamente, no sólo se escribirán todos los libros, sino que también todos los libros con una sola palabra cambiada o simplemente una letra diferente y así con todas las distintas posibilidades.

Así que ya sabéis, si sois escritores frustrados, si os gustaría escribir una buena novela o poema y no os viene la inspiración, no perdáis el ánimo, solo tenéis que sentaros a teclear un ratito al día (o hacer un programa que lo haga por vosotros)  y quién sabe, puede que acabéis ganando el premio Pulitzer.

Quiero terminar con una cita de La historia interminable de Michael Ende donde se describe un juego en el que se lanzan unos dados con letras cuyos resultados se van guardando:

«Si se sigue jugando cien años, mil años, cien mil años, con toda probabilidad saldrá una vez, por casualidad, un poema. Y si se juega eternamente tendrán que surgir todos los poemas, todas las historias posibles, y luego todas las historias de historias, incluida ésta en la que precisamente estamos hablando»

Makgufis 41

makgufis

Si ralenticé mi aprendizaje musical porque no me enseñaron la escala completa, A-MI-NO-RÉ?

Gracias a Pablo por el aporte.

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Faltando a clase

Proviniendo de un pequeño pueblo (pese lo que le pese a sus habitantes, que insisten en que es una ciudad) de la comarca del Salnés en Galicia (y ya no digo más, que para eso utilizo seudónimo), desde pequeño hasta que llegué a la universidad siempre que faltaba a clase (que no se entere mi madre) tenía claro lo que estaba haciendo: fanar.

Pero cuando llegué a la universidad, y me encontré a gente procedente de otras partes de Galicia, descubrí todo un mundo de posibilidades, en cada sitio llaman de forma diferente a esta innoble acción de no ejercer el derecho a la educación (o, según como se vea, de ahorrarse el soporífero sermón del poco didáctico profesor de turno). Para unos era latar, para otros colgar y para otros copar, según la región de la que vinieses.  Probablemente provengan del gallego hablado en estas zonas, pero nunca encontré un verbo en castellano que me satisficiese tanto como estos.

Lo de hacer pellas, hacer novillos siempre me pareció de la época de mi abuela, aunque quizá se siga usando en otras partes. Además, ¿por qué usar varias palabras en vez de tener sólo un verbo que indique por si solo fumarse las clases?

Investigando por interné (como a mi me gusta decir) leí otras versiones, como hacer campana (en Cataluña), hacer pira o piras (en Asturias y País Vasco), hacer fuchina (en Valencia), etc. pero ninguna me convence totalmente, salvo quizá la versión modernizada para fans de Prison Break: hacer la de Michael Scofield.

¿Y vosotros cómo decís saltarse las clases? Para criticar a otros que lo hacían, claro. Todos sabemos que los lectores de nuestro blog son muy responsables y jamás hicieron tal cosa.

Un español optimizado 2, o como partir de una lengua y acabar inventando otra

Como ya me comentasteis sobre mi experimento tratando de optimizar el español aprovechando todos los monosílabos, esta lengua, salvo por los sonidos ya no tendría nada de parecido al español. Entonces ¿por qué hago una segunda parte? ¿Es que hago oídos sordos y lo quiero optimizar más? Pues la verdad, es que puse el índice «2» sólo para seguir el filón del anterior artículo, pero aquí me alejaré todavía más del español hacia una nueva lengua inventada.

Pensando y pensando me di cuenta de que quizá con la variedad posible de sonidos pronunciables en español, se podría llegar a crear una lengua totalmente formada por monosílabos. ¿Cómo? os preguntaréis, ¿cuál es la letra pequeña? Pues esto se podría conseguir, pero con un gran coste, perder la flexibilidad en el orden de las palabras en una frase. Sí, sé que ése es uno de los pilares de la sintaxis española. Pero este idioma ya hace mucho tiempo que no es español. Esta lengua requeriría un orden rígido para colocar sujeto y predicado dentro de la oración y lo mismo para los complementos, sintagmas y sus formantes. De tal forma, se podrían reutilizar los mismos monosílabos para sustantivos, adjetivos, adverbios, conjunciones, etc. Y con suerte, al multiplicar llegar a tener tantas palabras como conceptos.

Sería un poco difícil de aprender con tantos homónimos, no lo niego. Pero pensad en las ventajas a la hora de twittear.

Otra posibilidad, que daría más juego al asunto, sería admitir los bisílabos, pero sólo para formar palabras derivadas o flexionadas. Es decir, utilizar una serie de terminaciones para indicar plural, el género, o incluso si se trata de un verbo, adjetivo o adverbio derivados de un determinado sustantivo.

Ahora solo queda hacer la lista de palabras posibles y asignar a cada una su significado.

Ahora la pregunta es: ¿Vale la pena inventarse y aprenderse una nueva lengua sólo para aprovechar todas las posibles palabras cortas? Pues la verdad es que NO. Pero bueno, al fin y al cabo, esto no es más que un juego.

ñu caballo pequeño con cabeza de toro

Caballo pequeño con cabeza de toro

ñu caballo pequeño con cabeza de toro

Pues esto es, nada más y nada menos, que lo que aparece en la definición de ñu según la RAE:

Antílope propio del África del Sur, que parece un caballo pequeño con cabeza de toro.

¿No os parece una definición poco seria? Sobre todo comparado a las definiciones de otros animales, siempre muy precisas en su descripción. ¿Os imagináis que en la definición de tigre pusiesen gato grande? Aunque la verdad es que con caballo pequeño con cabeza de toro me queda  más claro qué es un ñu que si me dicen «mamífero ungulado de la familia de los…» ¿Qué opináis?

Makgufis 38

makgufis

Si lo único que deseo es tener amor por ti, dios romano de la guerra, ¿sólo quiero a-Marte?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Un español optimizado

El otro día leí en xatacaciencia, que había un estudio que decía que «las palabras más cortas se utilizan con más frecuencia que las largas», ya que harían la comunicación más eficiente. No sé qué validez tendrá el estudio, pero suponiendo que lo que afirman es cierto, y parece probable, me planteé hacer una fricada un sencillo cálculo: siguiendo las normas de pronunciación del español, ¿cuántas palabras monosílabas distintas se podrían formar?

· Resulta que tenemos 31 sonidos vocálicos monosilábicos posibles (incluyendo diptongos y triptongos):

A e i o u

ai au

ei eu

Ia ie io iu

oi ou

Ua ue ui uo

Iai iei ioi

Uau ueu uou

iau ieu iou

uai uei uoi

· Como sonidos consonánticos iniciales distintos tenemos (aglutinando los homófonos):

B/v c/z d f g/gu j/g k/q l m n ñ p r s t w y/ll bl br dr fl fr gl gr cl cr pl pr tl tr

· Y sonidos consonánticos finales:

B c/k z d f g j l m n p r s t x z bs cs fs gs ms ns ps ts ng ngs rd rds rg rgs

Por tanto, se obtiene que el número total de palabras monosilábicas que admite la fonética del español será igual al número de posibles sonidos vocálicos solos (31), más las combinaciones de sonidos consonánticos iniciales con los vocálicos (930), las de vocálicos con finales (930), y las de consonánticos iniciales, vocálicos y consonánticos finales (27900). Dando un total de 29791 palabras posibles.

Es un número muy pequeño, pensaréis, ya que el español tiene sobre unos trescientos mil vocablos, pero si lo pensáis bien nuestro vocabulario diario bien podría caber en ese reducido número de palabras. Así que si utilizásemos todas las combinaciones posibles habríamos optimizado el español hacia un lenguaje más eficiente.

Y quien sabe, quizá todo el registro del español se podría reducir a palabras de muy pocas sílabas. ¿Quién se anima a calcular cuantas bisilábicas se podrían formar?

Ya sé que todo esto es una tontería, ya que por mucho que podamos optimizar la lengua no la vamos a cambiar a estas alturas, pero uno tiene que matar su tiempo libre de alguna manera.

Enmendado a 13 de Julio de 2011 para incluir 6 triptongos que faltaban.