Construir un oleoducto se dará cuenta de tus ojos.
¿Qué refrán puede ser este sabiendo que ha pasado por varios pasos de traducción a distintos idiomas en Google Translator?
Para ver el anterior Lost in Refranation.
Construir un oleoducto se dará cuenta de tus ojos.
¿Qué refrán puede ser este sabiendo que ha pasado por varios pasos de traducción a distintos idiomas en Google Translator?
Para ver el anterior Lost in Refranation.
Esta es la castañeta, ¿cómo acordarse de que se llama Brama brama?
La mnemotecnia es el arte de la memoria: una serie de métodos con los que se pretende aumentar la memoria recurriendo a tretas y ardides normalmente basados en la asociación de ideas.
Me encontraba en el segundo año de carrera en una asignatura llamada «zoología». Durante segundo cuatrimestre los profesores nos advirtieron: «para el examen de junio vais a tener que aprenderos (chaparos) 150 nombres científicos de animales y saber a qué animal se refieren.»
Yo, todo versado en el mundo Pokemon de primera generación y sus 150 Pokemons iniciales, pensé que no tendría mucho problema. Me equivocaba. Mientras que aprenderse Charmander, Charmeleon y Charizard era sencillo, Petromyzon marinus, Prionace glauca y Salmo salar no lo era tanto. Además, el método por el que me aprendí a los Pokemons, de manera totalmente involuntaria, fue a través del juego, la serie, en fin, la diversión. Esto consistía en aprenderse 150 nombres y asociarlos a animales así, de golpe. Aunque es cierto que muchos nombres científicos tienen que ver con el animal en cuestión. Por ejemplo, la salamandra se llama Salamandra salamandra. Más fácil, imposible. Sin embargo, hay otros que no se asocian tan fácilmente, como Trachurus trachurus, que es el jurel.
En fin, que tuve que recurrir a la mnemotecnia. ¿Sabéis qué fue lo que hice?
En inglés, coloquialmente, se utiliza la palabra «boobs» para referirse a los pechos de las mujeres. No pude evitar ver el parecido de BOOB con aquello a lo que representan, así que me decidí a hacer un caligrama. Como no soy muy bueno con el photoshop, le pedí ayuda a nuestra dibujante Xiana Díaz y estos son los caligramas que hizo:
Luego ella se tomo la libertad de reinterpretar las letras be y se le ocurrió algo tan ingenioso como:
Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.
Cuando vi que la palabra pósit estaba en el diccionario, casi me da un patatús. Lo sé, lo sé, hay que adaptar las palabras al español, y admito que era de los pocos pedantes que intentaban pronunciarlo bien, pero no consigo acostumbrarme.
Hace unas semanas hablé de que estoy empezando a estudiar japonés y comenté algunas cosas sobre el respeto y cómo dirigirse a los miembros de la familia.
En esta ocasión, me gustaría hablaros de cómo hacen los japoneses para introducir palabras extranjeras, como podría ser nuestro «pósit». Todo esto, recordad, desde el punto de vista de un neófito en la materia.
Los japoneses cuenta con dos silabarios fonéticos, Hiragana y Katakana. Cada uno de ellos consta de 46 símbolos básicos (conocidos como kanas) que representan sonidos. Están las vocales (a, i, u, e, o) y luego sonidos de consonante + vocal (ka, ki, ku, ke, ko, etc.). La única consonante que puede ir sola es la «n«.
Hace ya un año que hablábamos de las rimas infantiles, esas cancioncitas que cantábamos de pequeños para sortear a quién le tocaba pandar en el escondite, polis y cacos o cualquier juego que se os ocurra.
Seguimos recopilándolas. Basándome en vuestros comentarios, me había dejado estas en el tintero, y seguro que quedan más:
Tirso plantea otra versión del Pito-pito gorgorito:
Pito pito, gorgo-rito,
¿dónde vas tú-tan bonito?
A-la era verda-dera,
pim-pón fu-e-ra
la vaca le-che-ra,
sube por la es-ca-lera,
sa-les y que-das.
Sonja comenta que en Colombia usaban esta:
“Tin-de-dos-pin-güe
ti-ta-ra-ma-ca-ra
ti-ti-ri fué
este cochino
marrano fué”
Hace poco hablaba sobre los tipos de nubes y sobre el arte de encontrarles la forma. A todos nos gusta tener un cielo azul y despejado, nos levanta el ánimo, suele ser indicio de días largos y noches cortas, más actividad, más vida. Pero, ¿y si viviésemos en una zona árida y soleada? ¿no creéis que lo que nos animaría sería ver un buen nubarrón? ¿acaso después de 15 días de caluroso verano seguido no apetece una nubecita?
Estos sentimientos se reflejan muy bien en las expresiones utilizadas en distintos lugares. Cuenta la Guía del observador de nubes que en Gran Bretaña, de la gente desafortunada o triste se dice que «tiene una nube encima«, mientras que los optimistas y radiantes «resplandecen como el sol«.