
Cuántas veces nos hemos dado cuenta de que muchas cosas que pensábamos de pequeños (y no tan pequeños) no son como parecían. Y muchas de esas veces, es por una cuestión lingüística. Ya he comentado el caso de las pastas de té o de la unanimidad.
Dos personas que no se conocen me han comentado exactamente el mismo problema que tenían de pequeñas con la palabra «denigrante». Resulta que para ellas había demasiada gente xenófoba en este mundo. La gente siempre achacaba las cuestiones más terribles a los emigrantes. ¿Por qué era esto? «Denigrante» suena muy parecido a «de emigrante», que era lo que entendían ellas. Así que cuando alguien decía «esa horrible cuestión ha sido denigrante» ellas entendían que había sido «de emigrante».
¿A alguien más le ha pasado? ¿Qué otras expresiones entendíais mal de pequeños?






