Si una serpiente muy grande llamada María Antonia se enamora de Gerardo Diego pero este tiene un lío con Laura Juana, ¿es un CULEBRÓN?
Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.
Si una serpiente muy grande llamada María Antonia se enamora de Gerardo Diego pero este tiene un lío con Laura Juana, ¿es un CULEBRÓN?
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Esfinge, ese animal mitológico con cara de mujer, cuerpo de león y alas de ave, deriva de la voz griega sphinx, del verbo sphingein, que significa apretar o estrangular. Resulta que deriva de esa voz porque la esfinge ponía en aprietos a los viajeros que pasaban por su lado, planteándoles acertijos. Si no los resolvían, eran devorados.
Lo curioso es que otra palabra, que si no te la dicen no te das cuenta, deriva de la misma voz griega: esfínter. Claro, se trata de un músculo que abre o cierra (se aprieta) el paso de una cavidad del cuerpo para permitir o impedir que las secreciones o excrementos lo atraviesen.
¿Finge la esfinge tener esfínter? ¿O es el esfínter el que finta a la esfinge?

Qué mejor fusión de dos de mis mayores pasiones, los juegos de mesa y las palabras, que el Scrabble. Para los que no lo conozcáis, se trata de un juego de palabras cruzadas sobre un tablero con distintas casillas de bonus. No se trata de hacer la palabra más larga, ni la más bonita, sino la que dé más puntos cada vez. Esto que empezó como una distracción de sobremesa familiar me está interesando un poco más al enterarme de que se juegan torneos con premios golosos. El caso es que para tener alguna posibilidad y ser algo bueno al Scrabble, hay que dominar las palabras de dos letras. Sí sí, las palabras de dos letras.
¿Cuántas palabras de dos letras conocéis que sean válidas? Pues existen nada más y nada menos, que las siguientes (se ve terrible la tabla, lo solucionaré en cuanto sepa cómo):
| ad – ah – aj – al – ar – as – ax- ay | id – in – ir | re – ro |
| be – bu | ja – je – ji – jo – ju | se – si – so su |
| ca – ce – cu | la – le – lo | ta – te – ti – to – tu |
| cha – che – cho | lle | uf – uh – un |
| da – de – di – do | me – mi – mu | va – ve – vi |
| ea – eh – el – en – es – et – ex | na – ne – ni – no | xi |
| fa – fe – fi – fo – fu | ña – ño – ñu | ya – ye – yo |
| ge | oa – oc – oh – oi – os – ox | za |
| ha – he – hi | pe – pi – pu |
Tabla sacada de la web de la FISE (Federación Internacional de Scrabble en Español).
Increíble. Yo que me limitaba a jugar la «ñ» solo con «ñu» y resulta que existen «ña» y «ño«. ¿Y qué demonios es «za«? La «z» es la letra que más vale y gracias a esta expresión para ahuyentar perros se pueden hacer combinaciones muy valiosas. Otra muy útil, parece que también tiene que ver con lo mismo: «ox«. ¿Y «ax«? ¡Qué rebuscado! Todo son interjecciones.
El resto os las dejo buscar a vosotros, sorprenden.
Si al final de la novela se divorcian los protagonistas, ¿es el DES-ENLACE?
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En la línea de la hipercorreción de la que ya os he hablado, hay otra manía lingüística llamada por algunos autores sesquipedalismo. Lo que más me llama la atención en primera instancia es la existencia del prefijo sesqui- que significa «uno y medio». Todos conocemos que se pueden utilizar prefijos para designar dos, tres, cuatro, cinco, varias, muchas, miles, etcétera, ¿pero para decir «uno y medio»? Este «uno y medio» tiene un propósito de dar a entender exageración en el caso del sesquipedalismo. Las palabras sesquipedálicas son aquellas que se pasan tres pueblos de longitud, innecesariamente. Son propias de políticos, comentaristas deportivos, periodistas, entre otros, que tratan de dar un aire de superioridad a las palabras que les parecen demasiado cortas. Quizá sea una copia del inglés, donde predominan los monosílabos y las palabras cortas, pero las personas «cultas» son capaces de utilizar palabras un poquito más largas que la media de sus vecinos.
¿Pero qué es todo esto sin unos ejemplos? Inicializaré diciendo que las motivaciones que me llevan a escribir esto no son otras que influenciaros para que no os posicionéis a favor de esta tendencia (doble negativo, confusión). Voy a hacer una serie de matizaciones para que sintáis la peligrosidad de no seguir la reglamentación adecuada, lo que os hará quizá culpabilizaros por haber estirado una pobre palabra sin razón alguna.
Aunque el párrafo anterior no es muy coherente, se ve que podría haber usado palabras como: iniciaré, motivos, influiros, matices, peligros, reglas y culparos.
Al fin y al cabo, qué se espera de una generación que conoció a

y su supercalifragilisticoexpialidoso.
Los directores de cine gordos como pelotas, ¿suelen ESTAR RODANDO?
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