En inglés LET US LEAVE (déjanos marchar) suena exáctamente igual que LETTUCE LEAF (hoja de lechuga) por lo que se podrían hacer algunos makgufis u otros juegos de palabras con ello.
En inglés LET US LEAVE (déjanos marchar) suena exáctamente igual que LETTUCE LEAF (hoja de lechuga) por lo que se podrían hacer algunos makgufis u otros juegos de palabras con ello.
Me encontraba esta tarde buscando información para un futuro artículo cuando de repente me encontré con esta colina de Nueva Zelanda, que con 80 letras es el topónimo más largo del mundo:
Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu
Que literalmente significa «La cumbre de la colina, donde Tamatea, el hombre con las rodillas grandes, conocido como «el devorador de tierra», que bajó, subió y engulló las montañas, le tocó la flauta a su amada» y que podéis escuchar como se pronuncia aquí.
¿Os imagináis pidiendo indicaciones?
No no, no es algo que yo o wikipedia nos hayamos inventado, tengo pruebas, buscadlo en google maps. Es el nombre maorí de una colina en Nueva Zelanda.
Hasta tiene el record guiness al topónimos más largo del mundo, como orgullósamente indican en su cartel de bienvenida.

Bueno, quizás no sea un artículo excesivamente lingüístico, pero el que estaba preparando era sobre palabras curiosas o con propiedades curiosas, y este topónimo me lo pareció tanto, que no pude evitar publicarlo de inmediato.
Todos sabemos que la publicidad trata de vendernos algo como lo mejor, ya sea una idea o un producto. Y para ello, suele recurrir a esas categorías de las palabras que tanto sirven para adornar, como los adjetivos y los adverbios, pero que al final no significan nada, en cuanto a estos productos o ideas se refiere, claro.
Había pensado en bajar un momento al supermercado para buscar ejemplos de a lo que me refiero, con una libretita, pero ha bastado simplemente con echar un vistazo por el piso. Además, temía que me consideraran de la competencia por estar tomando notas y me mandasen a seguridad. Por supuesto, no voy a hacer mención de las marcas, no vaya a ser que su desfachatez les acabe compensando gracias a la innumerable cantidad de visitas de este blog.
Me hace gracia algo que pone en la mayoría de los productos para la piel, por ejemplo, geles o cremas. Casi todos vienen con un rótulo bien grande que dice: DERMATOLÓGICAMENTE PROBADO (o en el peor de los casos, testado). Es un producto para la piel, ¿en dónde demonios ibais a probarlo entonces? ¿auditivamente probado?
Siguiendo con los productos de higiene un poco más, he visto varias cremas de afeitar que ponen: ESPUMA SUAVE. ¿Alguien conoce una espuma que no sea suave? ¿Quién se afeitaría con esa supuesta espuma dura?
«Su fórmula concentrada permite lavar HASTA 4 VECES MÁS, dejando un agradable olor.» ¿Hasta 4 veces más que qué? ¿4 veces más que un mandril? ¿4 veces más que la mierda de producto que me vendíais antes? ¿4 veces más gastando 4 veces más producto? ¡Comparádmelo con algo! O mejor no. Porque luego lo estropeáis. Como con aquel anuncio de zumos, en los que el narrador, muy convincente decía: «Usted puede encontrarse en el supermercado con el ZUMO A, con el 5% de zumo, o el ZUMO B, con el DOBLE de zumo.» ¡Guau! Gracias. Qué exceso de zumo, el 10%, no sé si podré con tal concentración.
«Son un aperitivo recomendado por la calidad de su contenido nutritivo y biológico.» Contenido biológico. Ahá. Como normalmente la gente se come cosas no biológicas, pues es bueno destacar ese aspecto.
En fin, mis queridos y amados lectores, no nos dejemos engañar con bonitas palabras, porque luego no significan nada.
No. No voy a hablar sobre la situación de la Iglesia actualmente.
Me mandaron anteayer un correo (gracias Dito) que me hizo gracia y os lo voy a transcribir aquí. Trata sobre avisos parroquiales, a los que se les puede encontrar un doble sentido. Se puede apreciar la gran importancia que tienen los signos de puntuación para evitar malentendidos. Para que luego digan.
Y los tres que más me han gustado:
Los chistes o gracias se suelen basar en llevar al espectador a un equívoco sobre una situación para terminar revelando lo que realmente sucede, en lo que podríamos llamar el clímax del chiste. Por ejemplo, “Dice el capitán del barco: ¡Bajad las velas!; y la cubierta se quedó sin luz.” El equívoco surge a raíz de jugar con dos significados de la palabra vela. Y el clímax es la última frase, dónde se revela el verdadero significado de esa palabra.
Equivocar viene del latín aequivocus formado por equi (igual) y vocus (palabras o frases). Es decir, la misma palabra o frase para distintos significados lleva a equivocación. Pasando a la práctica, veamos unos ejemplos que todos podemos utilizar cada día. Los autores de este blog los utilizamos tan a menudo que tan sólo nos acaban haciendo gracia a nosotros mismos:
– Basados en prefijos que no son prefijos. Consiste en buscar palabras que empiecen del mismo modo que prefijos habituales, como “re-“, “in-“, “ex-“, pero que en estas palabras no se trate de prefijos. Por ejemplo, en la palabra reelegir, “re-“ significa “volver a”, por lo tanto, volver a elegir. ¿Pero qué sucede con la palabra relámpago? Cuando alguien diga que acaba de caer un relámpago tú puedes responderle que para eso primero tiene que caer un lámpago. Algo que empleo bastante es: “Te lo pito y te lo repito…”. Son muy recurrentes los del prefijo “ex-“. Ese tipo es extraño, porque antes era traño.
– Basados en la preposición “de”. Hay un chiste muy recurrente que circula por las calles que es el de “Coge el bocadillo de chorizo. Y Chorizo se quedó sin bocadillo.”. En castellano, gracias a que la preposición “de” vale para miles de cosas, se puede exprimir (es decir, lo que ha dejado de ser primir) al máximo. “De” puede hacer referencia a: posesión, origen, composición etc. Entonces, basta con interpretar cualquier frase que oigas con esa preposición de cualquier otro modo. Por ejemplo:
o “Siempre viene con zapatillas de andar por casa.” y tú “¿Y Andarporcasa va descalzo?”.
o “Tengo el billete de tren.” y tú “¿Entonces Tren es ahora pobre?”.
– Sustituciones jeroglíficas. En esta ocasión se trata de sustituir partes de palabras que sean otras palabras (o incluso expresiones) por sinónimos. Por ejemplo:
o ¡Te tengo preparada una monja encarcelada! (monja=sor, encarcelada=presa)
o No consigo encontrar la vaca colocada de este problema. (vaca=res, colocada=puesta).
o Se me corta internet cada 6 (6= 2×3).
o Es gorro mandar ayuda cuanto antes (gorro= funda mental, fundamental).
Como veis el humor es barato y repetitivo. Generalmente la gente se preguntará que de qué demonios les estás hablando. Pero, por algo hay que empezar.
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