Extranjerismos innecesarios: OK

Esta expresión para expresar acuerdo o aprobación, que desgraciadamente yo también he incorporado a mi vocabulario habitual, cada vez se oye más y más en el lenguaje hablado. A mi, sinceramente, me parece una barbaridad, porque oralmente se tarda lo mismo en decir “oquei” que vale, es decir que tiene las mismas sílabas, y tampoco se economiza mucho con respecto a de acuerdo. El problema surgió seguramente debido al uso de esta expresión para optimizar la escritura en los chats o sms (por cierto, que estos últimos no me parecen tan innecesarios ya que representan conceptos nuevos para los que no preexistían un vocablo propio en español). Que se use en estos medios me parece lógico, pero llegar a extrapolarlo a todos los usos ya no tanto. Quizás el fallo del español es no tener algún método de abreviarlo, como en el francés d’ac para d’accord.

Como curiosidad, O.K. es el último vestigio de una moda pasajera de Boston entre los años 1838-9 en la que se abreviaban frases comunes con fallos ortográficos deliberadamente jocosos ( K.G. por “no go” como si se escribiese «know go»), en este caso oll korrect.

Words Awords 2010

Words Awords es un concurso de relatos cortos para universitarios que se lleva realizando ya varios años. Lo organiza Publicitarios Implicados, una organización sin ánimo de lucro que ofrece servicios de comunicación a ONGs.

El tema de este año era «Amores que matan» y me han dado un segundo puesto. En su web podréis leer en breve los textos de los ganadores: http://www.implicados.org/?page=lapsus_2010

Aquí está mi relato:

NEGATIVO

Jamás pensó que se podría enamorar de alguien a través de su voz. Era lo único que conocía de ella. No podía quitársela de la cabeza. Ella nunca tuvo palabras para él. Siempre hablaba de otros. Y de otras. No le importaba la edad ni el sexo. Impasible, recitaba nombres de desconocidos. ¿Por qué aquellos labios nunca podrían pronunciar el suyo? No podía soportarlo. Así que decidió hacerlo. Con diez pastillas de más bastó.

Laura acudió al locutorio como todas las mañanas. Su trabajo era bastante monótono. Estaba bien pagado, pues poca gente estaba dispuesta a hacerlo. Revisó los papeles de ese día. Esta vez eran nueve. Un número bastante frecuente. Llegada la una comenzó su turno. Y media hora después, terminó.

Lo que nunca supo fue que al dar las necrológicas ese día, alguien sonrió desde su tumba.

Al releerlo me doy cuenta de que en el segundo párrafo repito la palabra «bastante» que es algo que no me gusta mucho.

Lo envié sin título, porque los que se me ocurrían podían estropear el final. Me dijeron que era imprescindible para concursar, así que lo nombré en honor de la canción homónima de Nudozurdo que empieza con «Y era su voz, su voz…». Además, el pseudónimo con el que firmé, Comandante Cousteau, hace mención a una canción de Jonston.

Bingo wings

¿Sabéis cómo se le llama coloquialmente en inglés a la piel que cuelga del brazo, sobre todo de personas mayores? Bingo wings, literalmente «alas de bingo». ¿Por qué?

 

Curioso, ¿no?

Gracias Mek por el apunte.

Fobias

Acabo de recordar que en el juego de rol de La llamada de Cthulhu (que aún no sé cómo pronunciar) aparecían un montón de fobias que podían tener los personajes. Algunas eran muy graciosas y otras no las había visto en mi vida. Básicamente se trata de prefijos que se ponen DELANTE de -fobia. Aquí pongo unos ejemplos de los más destacables:

  • Ailurofobia: Miedo a los gatos.
  • Balistofobia: Miedo a los proyectiles.
  • Blenofobia: Miedo a las mucosidades.
  • Espectrofobia: Miedo a los espejos. En internet la espectrofobia aparece como «Miedo a los fantasmas»,  lo cual tiene un poco más de lógica.
  • Fonofobia: Miedo al ruido, incluso a la propia voz.
  • Gefirdrofobia: Miedo a cruzar los puentes. En internet aparece como gefirofobia.
  • Hafefobia: Miedo a ser tocado.
  • Hamartofobia: Miedo a equivocarse o pecar.
  • Maniafobia: Miedo a enloquecer.
  • Odontofobia: Miedo a los dientes.
  • Onomatofobia: Miedo a un nombre, palabra o frase en particular.
  • Quionofobia: Miedo a la nieve.
  • Tafefobia: Miedo a ser enterrado vivo.
  • Talasofobia: Miedo al mar.
  • Teratofobia: Miedo a los monstruos.
  • Uranofobia: Miedo al firmamento.

¿Y quién no tiene tafefobia o teratofobia?

¿Y quién tiene quionofobia u odontofobia? Pues cualquier personaje que os hagáis para este juego, claro.

Extranjerismos innecesarios: Hall

Con el rico (y también sabroso) vocabulario que tiene el español son innecesarios muchos de los extranjerismos que se han adoptado reemplazando a otras palabras propias de nuestro léxico. Otra cosa son los nuevos conceptos para los que no existe palabra en español, en los que existe la posibilidad de inventar un término nuevo en español o tomar el que se inventa en inglés.

En esta sección no pretendemos hablar de los últimos, que quizás sea tema de una discusión más amplia, sino simplemente mencionar los sinónimos en castellano de esos extranjerismo innecesarios, para que cada uno decida utilizar el que quiera.

¿Por qué decir Hall pudiendo decir, además con mucha más elegancia, vestíbulo o recibidor?

La etimología de: Subasta

Me quedé sorpendido cuando descubrí que el orígen de esta palabra es el más obvio, del latín sub hasta, bajo el asta.  Ya que en la Antigüedad, se anunciaba la venta del botín obtenido en la guerra señalándolo con una lanza. Además, en Roma también se solían indicar con una lanza los inmuebles confiscados a los deudores del estado puestos a eso mismo, a subasta, bajo la orden sub hasta vendere (vender lo que está señalado por el asta).

Taumatawhakatangihangakoauauo- tamateapokaiwhenuakitanatahu. El topónimo más largo del mundo

Me encontraba esta tarde buscando información para un futuro artículo cuando de repente me encontré con esta colina de Nueva Zelanda, que con 80 letras es el topónimo más largo del mundo:

Taumatawhakatangihangakoauauotamateaturipukakapikimaungahoronukupokaiwhenuakitanatahu

Que literalmente significa «La cumbre de la colina, donde Tamatea, el hombre con las rodillas grandes, conocido como «el devorador de tierra», que bajó, subió y engulló las montañas, le tocó la flauta a su amada» y que podéis escuchar como se pronuncia aquí.

¿Os imagináis pidiendo indicaciones?

No no, no es algo que yo o wikipedia nos hayamos inventado, tengo pruebas, buscadlo en google maps. Es el nombre maorí de una colina en Nueva Zelanda.

Hasta tiene el record guiness al topónimos más largo del mundo, como orgullósamente indican en su cartel de bienvenida.

Bueno, quizás no sea un artículo excesivamente lingüístico, pero el que estaba preparando era sobre palabras curiosas o con propiedades curiosas, y este topónimo me lo pareció tanto, que no pude evitar publicarlo de inmediato.