Todas las entradas de: eosar

Sucusumucu

Pues no, no es una broma. Esta palabra está admitida por la Real Academia Española y probablemente sea la única palabra en español con cinco ues.

La verdad es que su uso está restringido a la expresión a lo sucusumucu, que en Colombia, Cuba y Puerto rico significa a la chita callando, es decir, calladamente, con disimulo.

Os dejo, para que podáis expandir su utilización a otros países hispanohablantes con el mero afán de asombrar a vuestros amigos o de entretenerlos con algún acertijo lingüístico con esta palabra, y yo me voy a lo sucusumucu

Makgufis 45

makgufis

Si te digo “¡Peligro, coge la pistola!”, ¿Te digo “¡AL-ARMA!”?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

La etimología de: Cáncer

No hace falta ser un experto en etimología para saber que cáncer proviene del latín cancer, cangrejo. Bueno, quizá no sepáis que venga del latín, pero si habéis leído alguna vez un horóscopo (lo admitáis o no) habréis visto que se representa este signo zodiacal con la forma de este crustáceo. Lo que nunca me había planteado hasta ahora era por qué se utiliza esta palabra para referirse a la enfermedad, lo que abrió la mente fue este fragmento de Juego de Tronos donde un rey moribundo dice:

«Tengo cangrejos en el vientre… me pellizcan, me pellizcan. Día y noche. Tiene tenazas crueles…»

Pues efectivamente, ya el griego Hipócrates utilizaba el término karkinos (cangrejo) por la semejanza entre el dolor de los pellizcos de estos animales y el de ciertos tumores. Aunque otras teorías apuntan que el origen está en la forma de dichos tumores que producían venas hinchadas a su alrededor, como si fueran las patas de un cangrejo.

La verdad sobre el reCAPTCHA

Seguramente todos conozcáis el molesto reCAPTCHA, que aparece en muchas páginas para verificar que somos humanos escribiendo un texto que aparece borroso y así proteger dichos sitios web de bots malintencionados o de spam. Pero lo que probablemente no sepáis, yo de hecho no tenía ni idea hasta hace una hora, es que de las dos palabras  que suelen aparecer, una es la que es conocida por la aplicación y utilizada por tanto para comprobar que somos humanos, y la otra es una palabra que los programas digitalizadores de texto no fueron capaz de reconocer totalmente y por tanto utilizan a humanos para que las identifiquemos.

En este caso la primera palabra, ovicens, es la generada por el progama, deformándola y haciéndola borrosa al tacharla, para que sólo humano sea capaz de leerla. Ésta es la única que utiliza para comprobar que somos humanos. La segunda, solved, solamente está ahí para que trabajéis gratis para Google (ahora dueño de dicha tecnología) descifrando los libros digitalizados que luego podemos utilizar en google books. De hecho, os animo a que la escribáis incorrectamente la próxima vez que os encontréis con un reCAPTCHA, y veréis que mientras la verdadera palabra de comprobación esté bien, os dará por válida la verificación.

El debate sobre si está bien o mal que el control sobre todas las bibliotecas digitalizadas del mundo esté en manos de una sola empresa, el todopoderoso Google, está abierto. Pero ahora ya sabéis que podéis hacer algo al respecto: ayudarlos con esta tarea o descifrar incorrectamente palabras (labor poco fructuosa con el coste adicional de no acceder a esa página web que tanto os gusta).

Si queréis saber más: http://es.wikipedia.org/wiki/Recaptcha

Makgufis 43

makgufis

Si oigo reflejada la voz de un habitante de Suecia , ¿oigo SU-ECO?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

¡Manda Uebos!

manda uebos

Huevos se escribe con H y con V, con H y con V, con H y con V.

Cuántas veces habremos escuchado esto en la escuela. ¡Ay, ortografía!, instrumento de tortura de niños desde tiempos inmemoriales.

Lo que no nos contaron esos tan odiados profesores de lengua, siempre tan obsesionados por hacernos escribir impecablemente, sin entender entonces nosotros muy bien el porqué, como si fuese su única diversión, es que existe también la palabra uebos y además es la palabra correcta a utilizar en la expresión ¡Manda uebos!

Con esto no nos referimos a la «menstruación de la gallina», ni a los testículos del hombre, como piensan muchos, sino que uebos significa «necesidad, cosa necesaria». Y la famosa expresión proviene del latín «mandat opus» (manda la necesidad o la necesidad obliga) que se usaba en el ámbito judicial para indicar que unas pruebas o argumentos eran tan contundentes que obligaban a ver los hechos de una determinada forma y actuar en consecuencia.

En fin, hay que escribirlo así, porque no queda otra:

¡Manda cojones!  digo ¡Manda uebos!

El teorema de los monos infinitos

En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acor9zzz Stu».,mkj

Si ponemos un número suficiente de monos tecleando aleatoriamente en una máquina de escribir (o en su defecto cualquiera de sus variantes modernas: ordenador, móvil, tablet, etc.) durante el suficiente tiempo llegarán a escribir las primeras 11 palabras y media del Quijote.

Pero, se puede demostrar matemáticamente que si el número de monos es infinito (o tenemos un mono inmortal) y están mecanografiando durante un intervalo de tiempo inifinito acabarían por escribir todas las obras literarias y otros textos de cualquier índole escritos y por escribir (incluidos los de este blog).

Pero aun diría más, como dijo Borges en su relato La torre de babel, que también explora la idea y que recomiendo encarecidamente, no sólo se escribirán todos los libros, sino que también todos los libros con una sola palabra cambiada o simplemente una letra diferente y así con todas las distintas posibilidades.

Así que ya sabéis, si sois escritores frustrados, si os gustaría escribir una buena novela o poema y no os viene la inspiración, no perdáis el ánimo, solo tenéis que sentaros a teclear un ratito al día (o hacer un programa que lo haga por vosotros)  y quién sabe, puede que acabéis ganando el premio Pulitzer.

Quiero terminar con una cita de La historia interminable de Michael Ende donde se describe un juego en el que se lanzan unos dados con letras cuyos resultados se van guardando:

«Si se sigue jugando cien años, mil años, cien mil años, con toda probabilidad saldrá una vez, por casualidad, un poema. Y si se juega eternamente tendrán que surgir todos los poemas, todas las historias posibles, y luego todas las historias de historias, incluida ésta en la que precisamente estamos hablando»