Faltando a clase

Proviniendo de un pequeño pueblo (pese lo que le pese a sus habitantes, que insisten en que es una ciudad) de la comarca del Salnés en Galicia (y ya no digo más, que para eso utilizo seudónimo), desde pequeño hasta que llegué a la universidad siempre que faltaba a clase (que no se entere mi madre) tenía claro lo que estaba haciendo: fanar.

Pero cuando llegué a la universidad, y me encontré a gente procedente de otras partes de Galicia, descubrí todo un mundo de posibilidades, en cada sitio llaman de forma diferente a esta innoble acción de no ejercer el derecho a la educación (o, según como se vea, de ahorrarse el soporífero sermón del poco didáctico profesor de turno). Para unos era latar, para otros colgar y para otros copar, según la región de la que vinieses.  Probablemente provengan del gallego hablado en estas zonas, pero nunca encontré un verbo en castellano que me satisficiese tanto como estos.

Lo de hacer pellas, hacer novillos siempre me pareció de la época de mi abuela, aunque quizá se siga usando en otras partes. Además, ¿por qué usar varias palabras en vez de tener sólo un verbo que indique por si solo fumarse las clases?

Investigando por interné (como a mi me gusta decir) leí otras versiones, como hacer campana (en Cataluña), hacer pira o piras (en Asturias y País Vasco), hacer fuchina (en Valencia), etc. pero ninguna me convence totalmente, salvo quizá la versión modernizada para fans de Prison Break: hacer la de Michael Scofield.

¿Y vosotros cómo decís saltarse las clases? Para criticar a otros que lo hacían, claro. Todos sabemos que los lectores de nuestro blog son muy responsables y jamás hicieron tal cosa.

De de dedo

Cuando estamos en un ambiente ruidoso o hablando por teléfono, no siempre es fácil entender lo que nos están diciendo. Podemos confundirnos una «p» con una «b» con mucha facilidad. Por ejemplo, si haces un pedido a una zapatería de unas botas, muchas veces acaban trayéndote unas potas, y en la pescadería pasa lo contrario. ¿Qué pasa si queremos aclarar la situación? Nos podemos cabrear mucho y gritar «¡BE!¡BE!¡BE!¡BOTAS!¡BOTAS!» y regar a todo el personal con nuestra saliva. O bien, podemos decir «b» de «Barcelona», así no hay confusión, porque casi nadie va ya a Parcelona.

El caso es que parece haber un consenso tácito y siempre se utilizan los mismos referentes: «d» de «dedo», «c» de «casa» y «l» de «Lugo». En cualquier concurso televisivo en el que sea necesario decir letras sueltas, todo el mundo dice lo mismo. Hay excepciones, el típico graciosete o pedante, puede decir «d» de «damasquinado».

Este problema de no entenderse puede ser más grave en algunos momentos en los que haya urgencia. Por eso, se han inventado los llamados alfabetos fonéticos o alfabetos por palabras, en los que cada letra tiene asociado un nombre mayor que puede ser entendido perfectamente y sin confusión. Cada palabra suele empezar con la letra a la que sustituye. El más famoso de estos quizá sea el alfabeto fonético de la NATO (North Atlantic Treaty Organization), en el cual, entre otras, la «f» se dice «Foxtrot» y la «b» «Bravo». Aquí se pueden consultar otros, como uno en español, en el que la mayoría de nombres de letras son nombres propios, como Zaragoza o Barcelona. Supuse que primarían las palabras cortas para una mayor rapidez, pero parece que no es así.

Este es mi propio alfabeto por palabras improvisado:

  • A – Arácnido.
  • B – Bismuto.
  • C – Camiseta.
  • D – Dado.
  • E – Ensalada.
  • F – Farolillo.
  • G – Gusi.
  • H – Hola.
  • I – Índigo.
  • J – Jopelines.
  • K – Kilo.
  • L – Lelo.
  • M – Mico.
  • N – Nanai.
  • O – Orondo.
  • P – Pupitre.
  • Q – Queso.
  • R – Rabadilla.
  • S – Siseo.
  • T – Tonto.
  • U – Umbra.
  • V – Vino.
  • W – Wolframio.
  • X – Xilema.
  • Y – Yoyó.
  • Z – Zoquete.
Yoyó orondo mico orondo camiseta orondo.

Makgufis 40

makgufis

Si tengo un amigo muy desagradable y sin nombre, ¿es un IM-PRESENTABLE?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Un español optimizado 2, o como partir de una lengua y acabar inventando otra

Como ya me comentasteis sobre mi experimento tratando de optimizar el español aprovechando todos los monosílabos, esta lengua, salvo por los sonidos ya no tendría nada de parecido al español. Entonces ¿por qué hago una segunda parte? ¿Es que hago oídos sordos y lo quiero optimizar más? Pues la verdad, es que puse el índice «2» sólo para seguir el filón del anterior artículo, pero aquí me alejaré todavía más del español hacia una nueva lengua inventada.

Pensando y pensando me di cuenta de que quizá con la variedad posible de sonidos pronunciables en español, se podría llegar a crear una lengua totalmente formada por monosílabos. ¿Cómo? os preguntaréis, ¿cuál es la letra pequeña? Pues esto se podría conseguir, pero con un gran coste, perder la flexibilidad en el orden de las palabras en una frase. Sí, sé que ése es uno de los pilares de la sintaxis española. Pero este idioma ya hace mucho tiempo que no es español. Esta lengua requeriría un orden rígido para colocar sujeto y predicado dentro de la oración y lo mismo para los complementos, sintagmas y sus formantes. De tal forma, se podrían reutilizar los mismos monosílabos para sustantivos, adjetivos, adverbios, conjunciones, etc. Y con suerte, al multiplicar llegar a tener tantas palabras como conceptos.

Sería un poco difícil de aprender con tantos homónimos, no lo niego. Pero pensad en las ventajas a la hora de twittear.

Otra posibilidad, que daría más juego al asunto, sería admitir los bisílabos, pero sólo para formar palabras derivadas o flexionadas. Es decir, utilizar una serie de terminaciones para indicar plural, el género, o incluso si se trata de un verbo, adjetivo o adverbio derivados de un determinado sustantivo.

Ahora solo queda hacer la lista de palabras posibles y asignar a cada una su significado.

Ahora la pregunta es: ¿Vale la pena inventarse y aprenderse una nueva lengua sólo para aprovechar todas las posibles palabras cortas? Pues la verdad es que NO. Pero bueno, al fin y al cabo, esto no es más que un juego.

Makgufis 39

makgufis

Si probé, a través de una sonda, la sustancia que llena todo el espacio, ¿CATÉ-ÉTER?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

ñu caballo pequeño con cabeza de toro

Caballo pequeño con cabeza de toro

ñu caballo pequeño con cabeza de toro

Pues esto es, nada más y nada menos, que lo que aparece en la definición de ñu según la RAE:

Antílope propio del África del Sur, que parece un caballo pequeño con cabeza de toro.

¿No os parece una definición poco seria? Sobre todo comparado a las definiciones de otros animales, siempre muy precisas en su descripción. ¿Os imagináis que en la definición de tigre pusiesen gato grande? Aunque la verdad es que con caballo pequeño con cabeza de toro me queda  más claro qué es un ñu que si me dicen «mamífero ungulado de la familia de los…» ¿Qué opináis?

Hamploka

He terminado de ver la serie que todo el mundo me recomendaba, Juego de Tronos, basada en las novelas de Canción de Hielo y Fuego de George R.R. Martin. No voy a revelar nada de la trama, pero algo que me llamó mucho la atención es una tribu, los dothraki. Estos bárbaros utilizan un idioma propio, el Dothraki. Obviamente no existe en la actualidad, así que me pregunté si se trataba simplemente de sonidos al azar para dar ambientación o tenía una estructura un poco más compleja. ¡Vaya sorpresa que me llevé!

Resulta que existe la Language Creation Society (Sociedad para la Creación de Idiomas) donde se puede encontrar todo tipo de información para la creación de idiomas propios, desde manifiestos hasta ensayos, pasando por kits de creación de idiomas. Inventaron su propio término «conlang» (lengua construida) y «conlanger» (constructor de lenguas) que proceden de «construct language». ¿Para qué construir una lengua? Dos son las razones fundamentales: para un entendimiento internacional, como el Esperanto; y con fines artísticos, como el Dothraki.

Como ejemplo de lo que se puede encontrar en esta web te enseñan como negar una frase en tu idioma, que puede ser de hasta 7 maneras distintas, tales como añadir una partícula antes o después del verbo o utilizando distintos verbos o terminaciones.

Ya J. R. R. Tolkien había desarrollado varias lenguas élficas, a las que dedicó numerosos años. También está el ejemplo del klingon, de la saga Star Treck.

En cuanto a lo que da título a esta entrada, «Hamploka», se trata de un idioma que habíamos creado de pequeños entre mi hermana, mi prima y yo. Bueno, más que un idioma, era simplemente una sustitución de algunas palabras en castellano por otras en idioma Hamploka (casi todas escatológicas, como correspondía a nuestra edad). De hecho, «Hamploka» significaba nada más y nada menos que «mierda». ¿Alguien se aventura a adivinar el significado de: amisca, eslogan, sojaio, sobe nino, sobe fli?