Cuántas veces nos hemos dado cuenta de que muchas cosas que pensábamos de pequeños (y no tan pequeños) no son como parecían. Y muchas de esas veces, la confusión se produce por una cuestión lingüística.
Esta es la portada de uno de los mejores juegos de Mario en mi opinión: el Súper Mario World, para la Súper Nintendo, todo muy súper. Cuántas horas de mi infancia le dediqué, aunque antes que por las mías, había pasado por las manos de mis primas y hermanos.
Cuando ellos jugaban, siempre utilizaban una fase a la que llamaban la «secretaria». Allí, Mario se lo pasaba pipa recolectando vidas, setas, flores y a Yoshi sin tener que enfrentarse a ningún enemigo. Para los desconocedores de Marío: la «secretaria» era el premio gordo de la lotería.
¿Cuál fue mi sorpresa, años después, al descubrir el verdadero nombre de la «secretaria»?




