En los juegos de rol, que son aquellos en los que los jugadores se reúnen alrededor de una mesa para construir una historia e interpretar papeles, para darle más realismo, suele haber problemas idiomáticos. Así, si mi personaje es un japonés que se encuentra con el personaje de mi amigo, que es alemán, puede que no lleguen a entenderse. Lo mismo podría llegar a suceder con un elfo y un orco, que claramente no hablan el mismo idioma. Algunos juegos recurren al llamado lenguaje común, que todos hablan, y luego cada raza tiene sus particularidades.
He estado leyendo un poco por encima el manual del Feng Shui, un juego de rol muy coñero que acabo de «heredar» de mi hermano, y me ha encantado la solución que dan a las barreras del lenguaje, aquí la tenéis:



