Palomas genitales

Hojeando (virtualmente) el diccionario de la RAE me he encontrado con una cosa muy curiosa en la definición de paloma:

En América Central y Venezuela puede significar pene.

Mientras que en Guatemala puede referirse a la vulva.

Así que recordad, queridos lectores:

Cuando juntéis un espécimen de colúmbido con el otro usad protección.

Makgufis 14

makgufis

Si una serpiente muy grande llamada María Antonia se enamora de Gerardo Diego pero este tiene un lío con Laura Juana, ¿es un CULEBRÓN?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Raíces Protoindoeuropeas II

Como ya comenté en mi artículo sobre la etimología de “mamá”, el parecido de muchas palabras de la familia de las lenguas indoeuropeas (inicialmente entre sánscrito, latín y griego clásico) llevó a los filólogos a conjeturar una lengua común de hace más de 6000 años a la que llamaron protoindoeuropeo. Éste es un idioma reconstruido hipotéticamente que permite explicar estos curiosos parecidos interlingüísticos. Como ya empecé a hacer en Raíces Protoindoeuropeas I, en cada artículo de esta sección trato un determinado lexema de esta lengua y expongo ejemplos de cómo ha evolucionado en las distintas lenguas.

Resultan extremadamente curiosas estas similitudes. Además, a menudo, con saber alguna lengua extranjera, vosotros mismos podéis descubrir el origen común de muchas palabras.

*wel-/*wol- Desear, preferir

Los términos latinos volo, velle (desear) llevaron a palabras romances como, por ejemplo, Es. voluntad, volición o  Fr. voulouir, Cat. voler, It. volere para querer.

En lenguas germánicas tenemos: Al. wollen (desear, querer) . Ing. will (voluntad), que también evolucionó para dar el sentido de futuro intencionado. Incluso well (bien) proviene de la manera deseada.

Makgufis 13

makgufis

Si te llamas Duracell, ¿es tu nombre de pila?

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

La etimología de: Esfin-

Esfinge, ese animal mitológico con cara de mujer, cuerpo de león y alas de ave, deriva de la voz griega sphinx, del verbo sphingein, que significa apretar o estrangular. Resulta que deriva de esa voz porque la esfinge ponía en aprietos a los viajeros que pasaban por su lado, planteándoles acertijos. Si no los resolvían, eran devorados.

Lo curioso es que otra palabra, que si no te la dicen no te das cuenta, deriva de la misma voz griega: esfínter. Claro, se trata de un músculo que abre o cierra (se aprieta) el paso de una cavidad del cuerpo para permitir o impedir que las secreciones o excrementos lo atraviesen.

¿Finge la esfinge tener esfínter? ¿O es el esfínter el que finta a la esfinge?