Cosas que creías de pequeño: &

Cuando era pequeño pensaba que el símbolo & era una invención de los angloparlantes, ya que generalmente solo veía el ampersand, como ellos lo llaman, usado en inglés. Por eso no me gustaba que algunos españoles lo utilizasen, lo consideraba un extranjerismo. Siempre me preguntaba de dónde demonios habrían sacado ese garabato tan ridículo para sustituir a la conjunción copulativa «y» (que además, como se puede apreciar en la imagen se parece bastante a una persona arrastrando su culo por el suelo).

No fue hasta el año pasado cuando, en una visita a un castillo medieval, me di cuenta, mirando unos manuscritos antiguos que obviamente (¡como pude no haberme dado cuenta antes!) el susodicho símbolo viene del latín et. Con algunas tipografías no queda muy claro, pero con otras la cosa se hace más evidente.

¿Ya lo sabías? ¿Cuándo te diste cuenta? Anímate a contarnos anécdotas similares.

Por cierto, la palabra ampersand  proviene de la expresión and per se, es decir, y por sí mismo.

Imagen vista aquí.

Lengua en la telaraña: Qué difícil es hablar el español

Solo hace un par de días que está colgado en la red y ya tiene 555.099 visitas mientras escribo esto. Se trata de una canción compuesta, tocada y cantada por Juan Andrés y Nicolás Ospina sobre lo difícil que es hablar el español. La letra no tiene pérdida, apelan continuamente a la polisemia y a cómo en los distintos países en los que se habla el español la misma palabra significa cosas totalmente distintas. Aquí está el vídeo:

Un fragmento de la letra:

En España al liquido que suelta la carne la gente le dice ‘jugo’,
Por otro lado en España al jugo de frutas la gente le dice ‘zumo’.
Me dijeron también que el sumo pontífice manda en la religión,
y yo siempre creí que un sumo era en gordo en tanga peleando en Japón.

Makgufis 67

makgufis

Si vas a pedir un préstamo y el banquero no te lo da porque no se lo cree ¿No da crédito?

Makgufi por @Almostel

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

Hoy he colgado la segunda pista del textoglífico IV.

Cosas que pensabas de pequeño: Unanimidad.

Cuántas veces nos hemos dado cuenta de que muchas cosas que pensábamos de pequeños (y no tan pequeños) no son como parecían. Y muchas de esas veces, es por una cuestión lingüística. Ya he comentado el caso de las pastas de té.

Cuando veía el telediario de pequeño, a veces sucedían cosas muy impresionantes. Ocurría que ciertas votaciones resultaban aplastantes a favor de un resultado, pero por una ventaja nimia. Sí sí, curiosamente, con que la diferencia de votos fuera pequeña, el presentador ya lo consideraba claramente a favor de uno de los dos bandos.

Esta extraña situación era debida a mi desconocimiento de la palabra «unanimidad». Cuando decían que se aprobó cierta medida por «unanimidad» yo entendía por «una nimiedad». Y nadie protestaba. Lo curioso quizá sea que conociese el significado de la palabra «nimiedad» y no el de «unanimidad».

¿Se te ocurre algún caso similar? Anímate a contárnoslo.

Makgufis 66

makgufis

Si estoy practicando montañismo en una zona donde veo varias ranas que portan un broche… ¿estoy rodeado de PIN-SAPOS?

Gracias a Paloma por la aportación.

Échales un ojo a los makgufis que hemos publicado hasta ahora.

El alfabeto para los niños de hoy en día

Os acordáis de cuando empezasteis a aprender el abecedario y os enseñaron:

A de árbol

B de ballena

C de casa

etc.

Esos días se han acabo queridos lectores, lo que los niños de hoy en día aprenderán será esto:

Expresiones que odio: En el último lugar en el que las buscas.

Uno de nuestros lectores, Almostel, también odia expresiones (o no tanto, que es muy cansado), así que se ha dignado a escribir un artículo sobre ello y enviárnoslo. Muchas gracias, Almostel, por tu colaboración, y a ver si esto anima al resto a seguir participando:

Yo odiar no odio ninguna expresión, que eso es muy cansado. Pero hay ciertas expresiones en el idioma castellano que se utilizan como grandes pozos de sabiduría y en realidad no dan ninguna información, si uno se pone en serio a meditar sobre el tema, pero lo acepta como un axioma (de mala suerte en el caso que nos ocupa) inevitable de este universo.

Pongámonos en situación. Necesitas encontrar un algo (cosa, cacharro, chisme, chiflito) importántisimo y te pones a revolver tu casa entera. Las carpetas, donde debería estar, la mesa donde es muy probable que estuviera, los cajones donde podría esperarse que estuviera, los armarios donde es muy poco probable que estuviera, los cajones donde es casi imposible que estuviera,el frigorífico… Hasta que finalmente aparece en cualquier lugar. Y cuando lo comentas viene alguien todo cargado de razón y te dice «Si es que las cosas siempre están en el último lugar en el que las buscas«.

¡Pues claro que estan en el último lugar en que las buscas! Porque cuando las encuentras, dejas de buscar, y por eso el sitio donde las encuentras es el último lugar en que las has buscado, aunque fuera un sitio donde ya habías mirado previamente y no las habías encontrado. ¿O acaso me creen tan estúpido como para buscar algo, encontrarlo, y seguir buscándolo?